Foto: Facebook // Borja Ortiz Pereda
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Reto 30 puertos de Cantabria en 3 días conseguido, 55 horas non stop

Podía sonarnos a barbaridad el reto que Borja Ortiz se propuso para los pasados 23, 24 y 25 de julio. Pero como bien dice el propio protagonista de esta historia, un verdadero reto es aquel en que las posibilidades de fracaso son mayores que las del éxito, debido a su dureza.

Bautizó a su reto con el nombre 30 puertos de Cantabria con motivo del 30 aniversario del fallecimiento de su madre por cáncer de mama. Salió el martes 23 de julio a las 12 del mediodía de Castro Urdiales y llegó el jueves 25 a Potes a las 18:30 de la tarde. Un total de 810 kilómetros y 19.681 metros de desnivel positivo en 27 puertos de montaña y en plena ola de calor en la península ibérica de la que no estuvieron exentos ninguno de los 27 puertos que tuvo que subir.

Un total de 55 horas pedaleando durante 3 días y durmiendo solo 2 horas

Probablemente te preguntarás cómo se consigue un reto así. Pues para empezar, terminándolo en 55 horas y durmiendo solo dos horas durante la segunda noche. Siempre acompañado de un buen amigo, Heliodoro Fernández que le sirvió de apoyo durante su aventura de tres días. Durante la primera noche Borja atacó los puertos más duros, Peña Cabarga, los Machucos y la Estranguada. Durante el segundo día y con mucho calor, subió Lunada y Estacas y contó con la compañía de Oscar Freire a la Braguia. La subida al puerto del Escudo a plenas 3 de la tarde fue épica, sufrió como pocas veces y estuvo varias veces a punto de bajarse de la bici por la impotencia de subir a más de 30 grados.

Borja Ortiz y Oscar Freire
Foto: Facebook // Borja Ortiz Pereda

Una vez coronado el Escudo afrontó puertos como Matanela y Pozazal, más llanos de la meseta. De ahí hacia cumbres más altas a 2.000 metros como el Chivo para buscar algo de refresco. Después, Palombera y Collada de Carmona, de ahí a Puentenansa a donde llegó a las 12 de la noche. Muerto de sueño, aprovechó para dormir una hora y media.  Una vez arriba de nuevo, le eperaba Panes y la Hermida, los Collados de Hoz y Ozalba y al amanecer tuvo que echarse un poco a dormir algo antes de afrontar Piedrasluengas. Bajó a Potes a las 12 del mediodía del tercer día, subió San Glorio con muchísimo calor otra vez, 37 grados en Liebana, bajada a Potes y última subida hasta Fuente Dé. Llegada a Potes a las 18:40 de la tarde.

Para afrontar un recorrido tan exigente, Ortiz, comenzó a prepararse en el mes de abril, ascendiendo a cinco puertos y 130 kilómetros cada tres días o cuatro días y para el recorrido tan exigente de estos tres días continuos, reconocía que «no he comido nada especial, ya que me he alimentado de bollería, jamón york y chorizo, así como de barritas energéticas y geles, en los momentos de mayor dificultad del recorrido y he bebido mucha agua.

Borja, finalmente, recordó el motivo de su reto que no es otro que «rendir un homenaje a mi madre, que falleció de cáncer de mama hace 30 años y a todas las mujeres que luchan por esta dura enfermedad».

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