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Trucos y curiosidades / ¿Se puede -o debe- tener sexo antes de una competición?

¿Se puede -o debe- tener sexo antes de una competición?

El sexo y el deporte son dos de los grandes placeres mundanos pero sus adeptos no saben si tener sexo antes de una competición influye en su rendimiento. Tradicionalmente se ha postulado que afecta negativamente por un desgaste físico y psíquico adicional,  asumiendo que en cada relación se gasta una gran cantidad de energía que ya no estará disponible al día siguiente para batir marcas. Y eso debieron pensar antaño y no tan antaño, porque tradicionalmente los entrenadores concentraban a los jugadores, en el caso del fútbol y otros deportes, antes de jugar un partido, no fuera que gastaran energía en otros menesteres la noche previa.

Pero amigos/as deportistas, estamos de enhorabuena, porque éste es uno de los tantos falsos mitos que rodean al deporte, como han demostrado multitud de estudios científicos llevados a cabo en deportistas de élite. De hecho, en los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992 se repartieron por primera vez preservativos entre los atletas muy a pesar del escándalo de quienes proclamaban a los cuatro vientos la abstinencia pre competición. Sentó un precedente que se ha ido repitiendo en las siguientes celebraciones olímpicas. En los Juegos Olímpicos de Invierno del 2010 en Vancouver también se repartieron cien mil preservativos entre siete mil deportistas, lo que viene a ser unos catorce preservativos por atleta que según los periodistas deportivos se agotaron y no hubo ninguna catástrofe durante el día en las competiciones a pesar del uso y disfrute de tal cantidad de preservativos.

Cuando se tiene sexo se produce cierto desgaste, en mayor o menor medida dependiendo de las posturas adoptadas, la cantidad de movimientos y de  la velocidad y la duración del mismo, pero se gastan muchas menos calorías de lo que la gente piensa. El desgaste equivale a subir dos tramos de escalera de unos veinte escalones a paso rápido y eso es muy poco, la verdad. Por la misma regla de tres, a parte del sexo, se debería prohibir también subir escaleras y muchas otras actividades físicas que todo el mundo hace en su día a día sin darles la mayor importancia y las cuales nadie en su sano juicio prohibiría a ningún deportista el día previo a una carrera.  Otro dato interesante es que este gasto puede reponerse muy fácil y rápidamente con un rico tentempié después del festín. Un bocadillo grande de queso o una taza de leche y una galleta grande tienen aproximadamente la cantidad de calorías perdidas.

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Foto: Getty Images

Estudios científicos que desmontan el falso mito

Una investigación publicada en 1987 en la revista de la Federación Española de Medicina del Deporte, titulado Estudio comparativo del rendimiento físico antes y después de la actividad sexual en varones” demostró que no hay diferencias significativas en el rendimiento entre un grupo de deportistas que no había mantenido actividad sexual y otro que sí la tuvo la noche anterior y una hora antes del test.

Otro test realizado con este fin, es el test Margaria, el cual evalúa varios parámetros como la potencia anaeróbica del atleta, tampoco encuentra diferencias significativas. Asimismo, el test Wingate, desarrollado en el departamento de Medicina del Deporte e Investigación del Instituto Wingate de Educación Física y Deportes, de Israel, también explora la capacidad anaeróbica máxima e índice de fatiga y coincide con los resultados mencionados.

En los campeonatos de atletismo europeo que se celebraron en Munich hace más de diez años, un entrenador del equipo alemán afirmó en la revista Fit for Fun que las mujeres velocistas que tienen sexo antes de competir mejoran su rendimiento. Esto se atribuye a la testosterona, una hormona que potencia el deseo sexual a la vez que el sexo estimula su producción. La testosterona se asocia a un mayor rendimiento dado que es un anabolizante muscular y está muy relacionada con la agresividad, lo que sería útil para determinadas disciplinas. Los niveles de dicha hormona suben en las mujeres cuando tienen sexo. En el caso de los hombres, los niveles bajan tras un orgasmo y se pierde vigor  tras la eyaculación aunque de forma muy transitoria que solo se hace significativamente notoria a nivel deportivo a partir de los 50 años. Otras hormonas que aumentan durante el sexo son la serotonina, la hormona conocida como la del bienestar y el placer, y la somatotropina conocida también como la hormona del crecimiento, asociada a la síntesis de las proteínas y la longetividad o antiageing. Ambas favorecen el rendimiento deportivo. La verdad, es mucho más barato, saludable y placentero practicar sexo que inyectarse sustancias ilegales o dopantes ¿no estáis de acuerdo? Por ende, el sexo no resulta ilegal ni es sancionable.

Y podríamos seguir nombrando estudios hasta la saciedad  realizados en deportistas de diferentes disciplinas pero todos llegan a la misma conclusión: el sexo antes de una competición no solo no afecta negativamente al rendimiento deportivo, sino que puede incluso ser beneficioso.

El sexo es una actividad relajante y para la mayoría, un potente inductor del sueño, factores que reducen el estrés y la ansiedad previa a la competición. Además, la separación del deportista de su pareja y la propia abstinencia, pueden ser más perjudiciales que beneficiosas por razones emocionales y psicológicas.

Así pues, la teoría de la abstinencia antes de las competiciones carece de bases fisiológicas y científicas y de sentido alguno.

Foto: Ironman // Nils Nilsen
Foto: Ironman // Nils Nilsen

¿De dónde viene entonces la creencia de que el sexo influye negativamente en el rendimiento deportivo?

Su influencia negativa forma parte más de falsas creencias con carga moral que con aspectos fisiológicos. Los expertos aseguran que el factor que puede distorsionar el rendimiento tiene más que ver con la capacidad de concentración y como causa potencial de conflicto a nivel personal. También se ha acusado injustamente al sexo de reducir el rendimiento por situaciones que pueden asociarse a él que si pueden ser perjudiciales antes de una competición y en cualquier momento.  No es el acto sexual en sí sino el atrezzo que a menudo acompaña los encuentros sexuales, tales como ansiedad, si se trata de un primer contacto sexual con una persona que anhelamos o de una relación prohibida o tormentosa, sustancias que pueden amenizar la fiesta, como alcohol y drogas, etc.

Un primer encuentro sexual con alguien a quien deseamos o una infidelidad (o relación  “prohibida” o tormentosa) se ha demostrado que produce un desgaste físico y sobretodo emocional mucho mayor que cuando se tienen relaciones con la pareja sexual habitual. Más allá de culpabilidades por echar una cana al aire, las experiencias prohibidas, tormentosas, pasajeras o nuevas llevan consigo mayor esfuerzo físico y emocional, más estrés, nerviosismo, insomnio, todos ellos malos compañeros de viaje para la noche previa a una competición. El alcohol u otras drogas pueden utilizarse para amenizar el ambiente en algunos colectivos de jóvenes o no tan jóvenes. Son dichas sustancias y el cortejo ambiental lo que distrae y desgasta al deportista y no el acto sexual en sí.

El llamado efecto placebo o la propia sugestión del deportista también son muy potentes. La misma creencia que pueda tener el deportista de que el encuentro sexual antes de la competición le resta energía es tan fuerte que el atleta puede llegar realmente a rendir menos y a sentirse más débil a pesar de que fisiológicamente el sexo no le perjudique lo más mínimo. El poder de la mente y la sugestión es uno de los más potentes.

Así que olvídate de los falsos mitos y los prejuicios y no tengas reparos en tener relaciones sexuales antes de una competición siempre y cuando:

  • El sexo no te quite horas de sueño. Es obvio que si tienes que levantarte a las 5 de la mañana, no es bueno que estés dándole que te pego hasta las 2 de la madrugada.
  • Si es un encuentro sexual con tu compañero habitual que no te genera nervios ni ansiedad alguna. Olvídate de quedar con tu “amante” o “amor tormentoso” si lo tienes, o con ese/a amigo/a que tanto deseas y con el que nunca has tenido contacto íntimo. Las primeras citas o aquellas que prometen ser tormentosas, déjalas para otro día.
  • Del mismo modo que no te emborracharías la noche antes de una carrera, tampoco amenices la fiesta con alcohol ni ninguna sustancia.

Como ya dijimos en una ocasión en este revista; Sexo, Deporte y Rock’n’roll”.

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