Foto: Ironman // Nils Nilsen
Salud y Nutrición / Triatlón / ¿Te sientes culpable por salir a entrenar?

¿Te sientes culpable por salir a entrenar?

¡Vaya título!

Yo también lo pensé cuando hace unos días Diego me sugería escribir sobre esto. Así que me parece que la pregunta era el mejor encabezamiento para lo que voy a escribir.

Es sencillo. Ese sentimiento de culpabilidad o egoísmo o como lo quieras llamar que a veces tenemos conscientes de que el tiempo que le dedicamos al triatlón (si es una afición) no se lo dedicamos a pareja, familia, otras aficiones y un largo etc. ¿Te suena?

Antes de seguir, he de decir que no voy a ofrecer ninguna fórmula secreta. Y si alguna vez te sientes culpable, ¡enhorabuena!

Empezaré con una anécdota. Hará unos 7 años… El triatlón ya lo petaba. Pero nada que ver con lo de ahora. Una compañera de trabajo me explicó que un día su pareja le dijo. “Hasta aquí hemos llegado. Te has casado con el triatlón”. Creo recordar que hablábamos, como entrenadores, de la sensación que teníamos de que hay gente a la que su hobbie se les va de las manos. Yo recuerdo que, en ese momento, pensé que contarme eso me parecía muy valiente. Vivimos rodeados de conversaciones sobre el tiempo que hace, el material que llevamos o la proxima competición. Pero no siempre conocemos mucho sobre la vida de los demás. Incluso de los más próximos.

En el extremo opuesto a esta anécdota, hay otros ejemplos de triatletas a los que conozco y conciden en señalar que una de las cosas más importantes y que más facilita su desempeño es que sus parejas comparten y comprenden su dedicación y el tiempo y esfuerzo que requiere.

¿Recordáis “La culpa fue del cha-cha-cha…” de Gabinete Caligari?

Vamos ya con la culpa. Aunque siempre se define como un sentimiento negativo, se trata de una emoción necesaria en nuestra adaptación. Sentir culpa porque el sábado o el domingo sales de casa 3, 4 o 5 horas en las que no estás con los tuyos quizá tiene una función. Hacerte pensar…

Si te ocurre alguna vez, ¡enhorabuena! Eso indica que estás viva o vivo. Y que dentro de la necesidad de entrenamientos que requiere tu objetivo, una "vocecilla" en tu interior te dice que te acuerdes de otros que también te necesitan.

Foto: ITU Media // Janos M. Schmidt
Foto: ITU Media // Janos M. Schmidt

¿Por qué digo enhorabuena? Porque estás más cerca de hacer los ajustes necesarios o los cambios en tu comportamiento para que tu ecosistema vuelva a estar en equilibrio. Lo que sea que quiere hacer contigo tu pareja o los peques o tus padres o un amigo es tan importante en tu vida como el momento en que entrarás en meta ese gran día.

Así que estás un paso más cerca de cambiar culpa por responsabilidad.

Así es. Esa es la palabra clave. Asúmelo. El triatlón quizá no era tu pasión hace tres o cuatro años. No ocupaba tu tiempo, tus pensamientos y el 40% de tu trastero o tu habitación. Así que si no has “preparado” a los tuyos para este cambio que has dado a tu vida de vez en cuando este sentimiento (quitémosle la etiqueta “negativo") a lo mejor asoma para recordarte que el equilibrio es una parte fundamental en tu rendimiento.

Foto: ITU Media // Janos M. Schmidt
Foto: ITU Media // Janos M. Schmidt

Algunos trucos:

- Responsabilidad con ese cambio que has dado a tu vida

Siempre que me entrevisto con una persona para planificar entrenamientos y después de edad, profesión, familia y biografía deportiva le pregunto por el tiempo disponible para entrenar. Y si la respuesta no me satisface respecto de sus objetivos, le pregunto:

¿A qué le vas a quitar tiempo para poder entrenar estas horas que faltan? ¿a estar con tu pareja? ¿con tus hijos? ¿a tu trabajo? ¿a dormir?

Alguna vez tuerce la ceja la persona que está delante, pero si no me responde bien a esta pregunta a veces no seguimos. Y lo cierro con “no seré yo el entrenador que desequilibre tu vida”

Con eso consigo este tipo de reflexión.

- Responsabilidad con tus otras facetas

A menudo se puede destacar en algo. A veces en varias cosas. En otras ocasiones el éxito pasa porque todas esas facetas avancen contigo. Posiblemente tu situación profesional ha requerido una larga carrera, formar una familia ha necesitado pasar algunos momentos difíciles e ir mejorando como triatleta a lo mejor supone quemar etapas de forma progresiva. Si eres responsable con todos esos roles en tu vida, el triatlón es uno de ellos y tu dedicación a él puede ir aumentando a base de aprender, mejorar, conjugar horarios, contar con ayuda de alguien o de un grupo, etc.

Si lo piensas, exactamente igual que ser un buen profesional o madre o padre ¿no?

Foto: Ironman // Nils Nilsen
Foto: Ironman // Nils Nilsen

- Tu pareja

Aquí sé que me meto en un jardín. Pero me encanta. Personalmente da un poco de pelusilla cuando escucho eso de que “si no tienes problemas de pareja es que no entrenas suficiente”. A lo mejor hay gente que le da “like” en facebook pero a mi personalmente me gusta más cuando veo una pareja disfrutar de su deporte juntos o cuando veo el súper abrazo en meta del que ese día está con los niños mientras él o ella corren. Si ese no es tu caso, no te dire que lo tienes chungo, pero tendrás que esforzarte un poco por entender que esa convivencia genial se construye de muchas formas. Dejo para otro post el concepto “conciliación y triatlón” pero dejo una pista ¿qué parte de la colada es ropa de entrenamiento? ¿quién se hace cargo? …

Lo que os decía, un jardín. Pero en otra vida seré jardinero…

En pareja no se trata de ser iguales, pero si de complementarse bien. Así que ¡explorad!

- Entrena "entrenando" y comunícate mejor

Este es un concepto que ya ha salido, pero vuelvo a ello porque independientemente de esta propuesta de cambiar “culpa” por “responsabilidad” es básico que mientras entrenes estés allí. "Entrenando".

Si esta sensación aparece en el entrenamiento es que algo en la comunicación con los tuyos puede mejorar. Si ya sé. Comunicación en la era de whatsapp da para tres posts más.

¿Sabes eso de salimos una hora “de tranqui”?

Lo has vivido seguro. Te lo dijo alguien en la grupeta de bici y se convirtió en tres horas con dos puertos de categoría especial y vuelves a casa más fundido que el queso de una pizza. Y tu pareja que te había dicho “haz como quieras, cariño, pero hoy comemos con mis padres”

Y llegas a casa y ya te imaginas en la mesa con tus suegros, junto a tu cuñado que no tiene ni idea de quién es Gomez Noya, y la cara de tu suegra mientras te duermes en los postres…

Algo ha fallado, y no siempre se le puede echar la culpa a la grupeta.

Si entrenando ya estabas pensando en esa “escena” mejor da la vuelta y cumple. Eso es responsabilidad. Si decides que aún así sigues en el entrenamiento dale pedales y después tendrás la ocasion de asumir de nuevo tu responsabilidad. Tener la mente en el entrenamiento es algo de lo que ya hemos escrito.

Foto: Ironman // Nils Nilsen
Foto: Ironman // Nils Nilsen

- Cuida tu ecosistema

Pareja, familia, hijos, … equilibrio.

Trabajando en la organización de algunas pruebas me encontré hace poco una cabra entre cuyos acoples había una foto de familia plastificada. Me pareció genial. Además reconocí en la foto al colega que llevaba a su familia frente a sus ojos pedaleando acoplado. Me sirvió para imaginar un montón de cosas. Supongo que en todas esas horas de entrenamiento “los tuyos” son muy importantes. Tanto que en ese momento de esfuerzo eres consciente de que ellos son los que le dan equilibrio a tu vida.

¿El triatlón? El triatlón por supuesto es una celebración de la vida. De esa vida.

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Coaching: La rueda de la vida… de un triatleta.

La rueda de la vida. #coaching

Retomo el coaching en esta entrada que al fin y al cabo es lo que me ha traído a "juntar palabras" en este rincón de internet que es Planeta Triatlón.

No vamos a hablar de ruedas, ni de perfiles ni de pistas de alumnio o carbono… “La rueda de la vida” es una práctica habitual en algunos procesos de coaching. Google os entregará entradas, ejemplos y otros blogs en los que se habla de ello. Es bastante sencillo.

Como en otras publicaciones he dicho, yo en un proceso de entrenamiento o de coaching* siempre pregunto al deportista por todas las facetas de su vida. Conocer si están equilibradas o no, etc.

* (Recordemos que el origen del coaching es el de ese entrenador capaz de desenvolverse entendiendo todos los factores que influyen en el estado del deportista, no sólo el físico, también el mental o emocional...)

Vamos por pasos con la rueda de la vida…

Paso 1 - Dibuja en un papel una rueda. No ha de ser perfectamente redonda. Pero inicialmente no dibujes radios.

Seguido haz una lista de todas esas facetas o aspectos de tu vida que son importantes. Aquí quizá hay quién ponga en la lista tres cosas y quien ponga 6 o 10… ¡No importa! Los que sean relevantes…

¿Triatlón, trabajo y pareja? ¡Perfecto!

Trabajo, pareja, hijos, familia, triatlón y cine… O lectura, o estudios o desarrollo. ¡Perfecto! Nadie lo puede juzgar. Ni cuantos aspectos, ni en qué orden los escribes. ¡Sólo tú!

Paso 1

En función de eso vas a dibujar ahora los radios de esa rueda que será “de palos”, de 16 radios… Eso depende de cuantos aspectos has considerado importantes en tu vida. Puedes dibujarla con perfil, con freno de disco. Da igual, lo importante es lo que quedará en blanco. Así que vale todo excepto lenticular.

Paso 2 – Ahora tenemos una rueda con n espacios entre radios que representan tus n roles en la vida: triatleta, novia/o, marido o mujer, mamá o papá, profesional (con el trabajo puedes tender a valorar cuestiones económicas, de realización, etc., no importa, pero ten en cuenta qué hace que le des ese valor entre 0 y 5) y tantos aspectos como has señalado en la lista.

Seguido anota junto a cada espacio entre los radios a qué corresponde ese hueco en blanco.

Paso 2 y 3

Paso 3 – Llega el momento de poner nota a cada uno de esos aspectos.

De 0 a 5 qué nota le pones hoy a tu situación profesional. A tu relación de pareja. A la relación con tus hijas/os. Con tu familia. A tu desempeño o dedicación al triatlón.

Toma como 0 "cero" el centro de la rueda. El eje o buje si has dibujado con detalle. Y como 5 "cinco" la parte más externa. La banda de rodadura, o la llanta si le has dibujado perfil. Y marca con una línea el 1 o el 3 o el 4… la nota que le das a cada valor en términos de menos a más satisfecho con cada uno de esos aspectos...

La practica es sencilla. El resultado va a ser una rueda en la que cada uno de esos aspectos tiene una nota.

Paso 4 – Rellena el centro de la rueda. Colorea lo que has marcado en cada caso.

El resultado será más o menos redondeado en función de la calificación que obtiene cada aspecto…

¿Lo ideal? Está claro. La rueda que mejor rueda es aquella que es perfectamente redonda y en la que todo lo hemos calificado con un 5 ¿no?

Paso 4

Bueno, lo importante no es esa rueda. Lo importante es que la rueda, si has sido sincero contigo, te permite ver algún aspecto en tu vida en el que no estás satisfecho o feliz. Elige la palabra correcta para tí.

Hay un último consejo que os quiero dejar, porque puede que de repente con este experimento hayas descubierto algo:

- Que tu trabajo no te hace del todo feliz

- Que puedes prestar más atención a tu familia

- Que en el triatlón no estás tan mal si miras atrás. O que te queda mucho por hacer hasta “dominar” esa disciplina que se resiste.

Sea lo que sea, este experimento es para hacerse responsable de esa parte de las cosas que uno mismo puede transformar. Porque si esas otras facetas no están en equilibrio, el triatlón, tarde o temprano, tampoco lo estará.

En mi caso y si pienso en mi experiencia y en la de los deportistas a los que he conocido o acompañado en procesos de coaching su mejor rendimiento deportivo viene cuando el mayor número de esos aspectos están en equilibrio. Y no hablo sólo de aspectos de entrenamiento. Sino de la vida.

Nota del autor:

Como veis en las imágenes de esta rueda de las fotos he incluido "felicidad" como uno de esos aspectos. Ya sé que ahora la felicidad viene hasta en los yogures. Yo la pongo en la rueda porque eso me lleva a preguntarme... ¿Soy feliz con lo que generan todos esos aspectos de mi vida?

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¿Qué puede hacer un coach por ti?

¿Qué puede hacer un coach por ti?

Vuelvo sobre estas líneas que Planeta Triatlón me presta para hablar por fin de coaching, que de algún modo, es por lo que estoy aquí.

Antes de definir o citar nada os explicaré que esto nace como una inquietud personal y profesional. Mientras trabajas con alguien en su entrenamiento, siempre se dan situaciones que van más allá de la preparación física para las que necesitas ayuda. Así me sucedía a mi y por eso fui más allá en mi formación. Si algo he aprendido en este tiempo en el mundo del fitness o el entrenamiento es que las cosas fluyen cuando “nuestro ecosistema” está en equilibrio. Uno mismo, su trabajo, su familia, su situación económica y sus retos o anhelos forman parte de un todo que se retroalimenta, para bien o para mal. Muchos de los grandes deportistas que he conocido viven ese equilibrio.

* Antes de seguir haremos una aclaración:

Un entrenador se hará cargo de tu entrenamiento. Si eres de los que se autoentrena, te recomiendo que al menos, lo consideres. Planificación, carga de entrenamiento, refuerzo de la técnica, etc.

Un coach tratará de ayudarte con aspectos mentales de tu práctica deportiva.

Si bien el origen del segundo viene del término sajón para definir al primero, coach, el entrenador dará soluciones a tus necesidades de entrenamiento, mientras el coach buscará la forma de que tú analices tu realidad y entre ambos encontraréis los cambios que te comprometerás a poner en práctica para dicha mejora. El ecosistema del que hablaba antes…

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Para ilustrar esto os voy a hablar, con su permiso, de un gran tipo. Jordi Matos Pardo. Bombero, marido, papá y una gran persona.

¡Ah!

Y tres veces consecutivas finisher en Ironman Kona. Algo al alcance de muy pocos en el mundo y que hasta él ningún triatleta en España había conseguido. Si le conoces quizá te suena el hashtag #3de3IronMatos.

A parte de todo esto, Matos tiene lo que necesita cualquier persona que se presta a un proceso de coaching, humildad. Después de una gran participación en Hawai en 2013 y una experiencia más dificil en 2014, Jordi me pidió ayuda para conseguir el reto de las tres participaciones consecutivas y disfrutar de ese camino. Para los que se lo intentan imaginar, supone empalmar 3 temporadas deportivas en las que Jordi consiguió slot a la primera en los correspondientes 3 Ironman previos de clasificación. ¡Una pasada!

Obviamente en una sesión de coaching, que no pasa de ser una conversación consciente con un propósito y compromiso de mejora, se tratan diferentes aspectos. Os hablaré en este caso de una sesión muy centrada en lo deportivo.

Como nos ocurre a todos, a Jordi mientras entrenaba, le distraían algunos pensamientos. Acababa de ser papá, sentía una responsabilidad nueva en ese sentido, se planteaba cambiar de domicilio. Rebeca, su mujer, estudiaba un Máster que les obligaba a compaginar mejor horarios y responsabilidades mutuas. Y además estaba Kona. Viaje, vuelos, material, club, búsqueda de ayudas en forma de sponsors, etc.

El concepto de la mente de mono es muy utilizado en psicología para referirnos a ese cúmulo de pensamientos que vienen a nuestra mente mientras tratamos de desarrollar una tarea. ¿Os suena?

Imagina cuantos pensamientos se suceden en 3.000 m de crol, en 100 km de bici o en un rodaje largo de 2h. (Si quieres leer más, aquí)

Planteé a Jordi un ejercicio habitual en PNL que sirve para hacer consciente algunos gestos, momentos o palabras que le pudiesen ayudar a “volver” en cuerpo y mente al entrenamiento. En PNL se define como “Anclaje y reencuadre”. Permite a tu mente volver a la tarea.

En ese proceso desde luego los anclajes los eliges tú. Pueden ser muchos. Basados en la respiración, en las sensaciones de alguna parte de tu cuerpo, en un sonido, etc.

Le propuse a Jordi encontrar aquello que en la natación, en la bici y en la carrera a pie le permitía centrarse de nuevo en la tarea. Fue muy fácil, respondió de inmediato a los tres:

  • La fase de deslizamiento-agarre de la mano en el agua para la natación.
  • La fase descendente del pedaleo para la bici.
  • Y la sensación de corer con brazos “sueltos” en la carrera a pie.

Salimos de aquella sesión con un compromiso. Es súper importante.

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En los próximos entrenamientos Jordi iba a prestar atención a esos tres gestos. Y se iba a comprometer a darme feedback de si estos tres anclajes físicos servían en su tarea de “entrenar entrenando”

En unos días las sensaciones las reforzaban los tiempos. En la piscina la sensación de fluir le hacía deslizar mejor y nadar más rápido, en la bici la sensación de rodar continuo le daba datos más altos y constantes de watios y en la carrera a pie los brazos sueltos le daban una sensación de rodar más relajado y arañaba segundos a cada kilómetro.

Unos días después una MMP en la Mitja de Barcelona reforzaba ese proceso.

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Todas las preocupaciones de las que hemos hablado antes seguían ahí.

Por supuesto el trabajo de todo su staff, especialmente de Ivan Herruzo, su entrenador seguía siendo el mismo. El coaching realmente no había cambiado nada. Sólo había ayudado a poner a Jordi en cuerpo y mente en cada entrenamiento. El protagonista fue él.

Mi papel, como coach, sólo fue hacer que aquello sucediese. Por supuesto es un placer. Me permite conocer experiencias únicas.

Os despido con una pregunta: ¿Mientras os ducháis dónde está vuestra mente?

A lo mejor os da una pista, porque si en cinco minutos de ducha la mente parece un smartphone con varias aplicaciones abiertas a la vez, en 2 horas de entrenamiento... ¿te imaginas cuantas veces te puedes ir mentalmente de allí? ¿...? 

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¡En mitad de una pájara! ... Cómo aprender de los momentos duros

¡En mitad de una pájara! ... Cómo aprender de los momentos duros

Cosas que aprendí en una pájara…

Seguro que todo el mundo lo tiene claro, pero por si a caso, los astutos Sres. de la R.A.E. nos lo definen:

pájara

No hablaré en este post de coaching de una forma muy profunda, pero como en Planeta Triatlón me dan libertad con las temáticas de este espacio, he traído algo que SIEMPRE pregunto a quien me pide ayuda con su entrenamiento.

Igual que ese ¿y tú de quién eres? que nos preguntan en el pueblo o en el barrio, yo siempre le pregunto a quien se plantea según qué retos:

¿tú has tenido una pájara alguna vez?

Y quizá hay quien se pregunta, ¿eso para qué lo quiere saber un entrenador o coach? Es muy sencillo. Siempre explico que en una pájara hay un proceso de reflexión inevitáble en el que pueden surgir muchas cosas, pero sobre todo, ha de surgir qué relación tengo con mi práctica deportiva (ocio, pasatiempo, competición, forma de vida, profesión…) y si es equilibrada o no.

*(Ya sé, soy un pesado con el equilibrio. En parte es deformación. Pero en parte, es el ejemplo que conozco de algunos de los grandes referentes. La épica está muy bien, pero detrás de esa versión de gloria, siempre hay un equilibrio que permite al deportista rendir)

No desarrollaré nada en el plano fisiológico, pero con más o menos profundidad, seguro que todos sabemos que hay un funcionamiento energético y de entrenamiento que condiciona nuestro rendimiento. Aquello que entrenas, es aquello que estás preparado para hacer. Y esta regla se cumple más fielmente cuanto más exigente es una prueba, ya sea por su dureza, por nuestras prestaciones o por nuestro desempeño ese día.

Como dicen muchos amigos hay pruebas en las que funciona el “Cuánto vales hoy”. Esas pruebas no tan exigentes como para dar un poco más y que todo salga rodado.

Pero hay otras pruebas y otros días en que vale lo que vale. Y eso es:
- Haber entrenado y recuperado bien
- Alimentarse e hidratarse correctamente antes y en la prueba
- Y rendir al máximo de tus posibilidades.

Y me detengo en esta frase: Al máximo. De tus posibilidades. Cuando en una prueba tu desempeño es por encima de tus posibilidades, es como cuando compras lotería. Puede que te toque. Puede que todo salga increíblemente bien. O puede que te toque “una pájara”.

Y ese día. Todos deberíamos dar gracias. Porque ese día nuestro deporte nos ofrece una oportunidad de aprendizaje que no está en los libros. Por más que compañeros o entrenadores te hayan advertido, ese día vas a poder aprender más que en blogs, revistas y muchas charlas de profesionales, deportistas, etc.

- Cuando juegas a la lotería “a veces te toca”
Puede que hayas hecho una serie de cosas que sabes que no son las adecuadas, pero principalmente, y eso lo sabes con certeza, has ido por encima de tus posibilidades. Si te suena de algo el ciclo de Krebs, digamos que la máquina ha estado rindiendo más de lo que puede, el tiempo suficiente como para no dar más. Y ahora tocará reponerse.

- Los límites existen. ¡Que no te engañen!
Sin entrar a valorar los lemas gloriosos sobre los límites, más o menos comerciales, existen. Y están ahí: físicos, mentales, económicos, pero también fisiológicos. Y hoy se han aliado para ponerte a prueba... ¡Empieza la gestión de tu pájara!

- Todos los aspectos del entrenamiento importan. ¡Todos!
Quizá es una afirmación muy obvia, pero si ya llevas unos años practicando triatlón y echas la vista atrás puedes comprobar que es así. Has mejorado físicamente. Tu material tambien ha mejorado. Tus conocimientos probablemente también… Pero sobre todo, con arreglo a eso cada vez cuidas más todos esos factores: Entrenamiento. Descanso/Sueño. Nutrición. Planificación. ¿No es así?

- En esa pájara comienza tu proximo éxito
Este último concepto quizá no llega en plena pájara. Quizá tarda unas horas o días. Pero te recomiendo la reflexión necesaria hasta que llegue. Si es así estará siendo algo útil. Podemos buscar muchos ejemplos. Seguro que a estas alturas del post si la has sufrido alguna vez te están viniendo imágenes, recuerdos, momentos... como si fuese ahora mismo.

Un ejemplo reciente de lo que estoy hablando: Van Lierde en IMKona 2015. Ser uno de los favoritos y tener su experiencia no te excluye de sufrirlo. Su cara en la prueba es un poema.

Algunas de sus frases:

“Esto me hace más fuerte y me da una motivación extra para el año que viene”

“Tuve que pararme varias veces pero no me retire por respeto a esta competición”

En otro post hablaremos sobre retirarse y el proceso constructivo o destructivo que “nuestra mente”, con nuestro permiso, abre. Seguiremos utilizando este rincón y los entrenamientos para reflexionar y crecer como deportistas.

¡Feliz entrenamiento triatletas! Y ya sabéis, dad gracias a esa pájara que te ha hecho aprender tanto.

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Entrenamientos / Modelo GROW: Cómo planificar tus propósitos para 2016

Modelo GROW: Cómo planificar tus propósitos para 2016

Mi primer post en Planeta Triatlón. Una oportunidad y un reto a la vez.

En Internet la información se multiplica a un ritmo vertiginoso. Así que intentaré que en estas líneas encontréis algo de provecho y de este modo responder a la confianza de Judit, Jordi, Diego y el equipo de Planeta Triatlón.

En este post y aprovechando la importancia de estas fechas del año en relación con los propósitos quiero escribir sobre algo que siempre me ha llamado la atención a la hora de planificar entrenamiento con deportistas a los que ayudo. Se trata de algo tan básico como ser consciente del proceso de planificar nuestra temporada. Planificar es algo que hacemos a diario para mil cosas. Pero no siempre de una forma consciente.

Triathlete swimmer
Ser consciente del proceso de planificar...

Vamos a utilizar una metodología habitual en coaching para cualquier proceso de mejora o transformación. Es el Modelo GROW.

Goal. El objetivo u objetivos

Definir el o los objetivos de la temporada. Es primordial. Y vale la pena tomarse un tiempo. A menudo hemos oído eso de los objetivos SMART (Específico, medible, alcanzable, realista y definido en el tiempo) es necesario si queremos ir al ritmo que deberíamos para que todo vaya bien.

Parece complejo, pero se trata de saber qué queremos que pase esta temporada:

"Coger más la bici", "Estrenarme dignamente en la distancia olímpica", "Disfrutar de mi primer half", "Obtener slot Kona en mi grupo de edad", "Mejorar mi marca en larga distancia" "Hacer Lanzarote"

Si os sirve como ejemplo, yo ya he escrito mis objetivos en relación con la carrera a pie para 2016: Bajar de 3h15' en maratón y disfrutar de mi primera experiencia en una Ultratrail.

Reality. La realidad

Es interesante que nos preguntemos si lo que nos gustaría que ocurra, está a nuestro alcance. Y aquí viene analizar la realidad. El trabajo, los compromisos u obligaciones con otras facetas (pareja, padre o madre, etc.) ¿me van a dejar entrenar tanto como necesito? Y sobre todo, ¿mi vida va a estar en equilibrio si dedico el tiempo que necesito a entrenar?

Es una pregunta muy importante porque a menudo nos comparamos con quien no debemos. A todos nos gustaría entrenar y rendir como nuestros referentes, pero quizá nuestra realidad no es la de un deportista que puede descansar, doblar sesión o tener a diferentes profesionales que le atiendan y le cuiden. Si tu realidad es la de una jornada laboral de 8 horas, 2 peques a los que educar y llevar o recoger del cole, una vida familiar, etc. es importante plantearse cómo, cuándo y cuánto vas a entrenar para que todo eso esté en equilibrio durante la temporada.

Mi realidad: No sé si servirá de ejemplo, pero mi trabajo no tiene un horario fijo, así que es complicado a veces respetar lo que planifico. Por suerte mi pareja también practica deporte, así que conciliar nuestras vidas deportivas es fácil. Los dos sabemos que es importante para nuestra felicidad.

Options. Tus posibilidades u opciones

Este apartado supone contrastar realmente qué vas a poder hacer. Sin hacerse trampas al solitario. Si tu semana alcanza para entrenar entre 10 o 12 horas, ese es el tiempo para construir tus éxitos. Si quieres más se lo quitarás al equilibrio del que hablábamos. Y si es menos es posible que no llegues. Ser consciente de eso es como cerrar un "de dónde vengo y hacia dónde voy" en mi temporada deportiva. Si aún no hiciste un olímpico no te hagas pajas mentales con un IM. Tu organismo y ese ecosistema en equilibrio del 2º punto lo agradecerán.

Mi caso, si os sirve como ejemplo: ¿...?

Mientras escribo este post me han finiquitado en mi trabajo, a 31 de diciembre. Así que de momento, seguiré adelante con el maratón que estoy preparando para febrero y aunque mis aspiraciones esta temporada pasan por una Ultra, vamos a ver qué pasa en los próximos meses. ¿Quién sabe? Por delante, se abre más tiempo para entrenar.

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Realidad y opciones son claves en el proceso.

Will. La motivación (¿lo harás?)

Este último apartado es uno de los más importantes en coaching. En alguno de tus entrenamientos, cuando te sientes "conectado" pregúntate ¿cuál es tu grado de compromiso con tus objetivos?

De 0 a 10 ¿qué nota le pones? Personalmente espero que sea por lo menos un 7. Si no es así, hemos hecho algo mal en este proceso. Repasa los 4 aspectos.

Mira si tus metas para esta temporada te hacen vibrar. Si tu realidad y tus necesidades en cuanto a entrenamiento, dedicación, sacrificio económico, etc. encajan en el puzzle de la vida de un triatleta amateur o aficionado. Si tienes opciones reales de hacer lo que necesitas para lograr tus retos. Y vuelve a conectar con el compromiso con tu temporada. Si te sirve escribe brevemente estos 4 apartados en un papel y fírmalo. Es la rúbrica de lo que quieres que ocurra en tu temporada 2015-16.

Sabes lo que quieres hacer. Ahora será más fácil que respetes algunas cosas, que des el valor que tiene a otras, que compitas donde debes (ni más ni menos), etc.

A lo mejor ha surgido la necesidad de un entrenador o un coach que te ayude en algún aspecto de tu entrenamiento. Si es así, no te inquietes. Pedir ayuda es algo natural a lo que nos hemos desacostumbrado. En este deporte de hombres y mujeres de hierro parece que todo lo tengas que lograr sólo. No es así. Si volvemos la mirada a nuestros referentes, a su lado, suele haber un gran equipo y un entorno en equilibrio que les ayuda a seguir dando lo mejor de ellos mismos.

Anota tu modelo GROW
Ejemplo resumen de modelo GROW para 2016

Espero que estas líneas puedan ser de ayuda.

¡Ah... Feliz 2016!!

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