Paula Irala
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Emprendedores y apasionados del triatlón, Paula Irala

Los triatletas populares conocemos gran parte de nuestro deporte gracias a los testimonios de atletas, pero pocas veces tenemos ocasión de asistir al testimonio de alguien que abandona un trabajo estable para embarcarse en hacer de la enseñanza del triatlón su medio de vida. Por suerte, puedo contar entre mis amistades a una mujer que le ha echado un pulso a la vida y a día de hoy hacer lo que muchos de nosotros querríamos hacer y, o no podemos, o no nos atrevemos: Hacer de tu pasión tu trabajo diario.

Ella es Paula Irala Gil. Licenciada en INEF, entrenadora nacional de triatlón y fundadora de Triatlón Ohana, en Torrelodones (Madrid).

 

¿Qué te motivó a fundar tu propia escuela de triatlón?

Desde niña fui una persona inquieta y amante del deporte. Mis ganas de aprender cosas nuevas me han llevado siempre a tener curiosidad por investigar; conocer para, sobre todo, evolucionar personal y laboralmente hasta crear algo mío; poder tener algo propio que transmitiese la esencia del deporte tal como yo la siento.

 

Y Ohana Triatlón, ¿transmite esa esencia?

Sí, pienso que sí. Como su nombre indica (en hawaiano "ohana" es sinónimo de familia o grupo de amigos íntimos), nadie se queda atrás. Ese es el espíritu de la escuela.

Creo que todo entrenador debe hacer evolucionar a los deportistas, no sólo corrigiendo errores sino también implicándose con ellos. Me gusta motivarles con experiencias nuevas haciendo cosas juntos. Que me vean cómo una más que aprende con ellos. Y todo, dentro de un marco deportivo en el que de forma divertida se conozcan los valores deportivos desde el diálogo, la comunicación y la familiaridad intentando hacer sentir a cada deportista como lo que es, alguien único.

 

Abandonar un trabajo seguro para emprender un sueño es una utopía para muchos. ¿Cómo te enfrentaste a este nuevo reto?

La inquietud por aportar algo propio a los demás hizo que hace casi dos años, con el apoyo de mi pareja y mi círculo más cercano, me plantease acercar a los vecinos de Torrelodones la posibilidad de practicar este deporte. Al principio lo compaginé con mi trabajo habitual, pero la creciente demanda me ha hecho, desde hace un año, tener que dedicar el 100% de mi tiempo a la escuela. Algo de lo que me siento orgullosa. También es verdad que desde el principio tengo el apoyo de la Concejalía de Deportes en cuanto a gestión de instalaciones, permisos, alquileres, etc. Una gran ayuda en sentar las bases de la escuela.

 

Fundar y llevar una escuela debe ser muy duro...

Hay días en los que me paso más de 10 horas fuera de casa. Ahora mismo llevo yo sola todo el peso de la escuela en cuanto a promoción, redes sociales, marketing, diseño de la equipación, compras y bueno, todo lo que ello requiere. Pero aunque ciertamente es cansado, estoy muy satisfecha. Estoy satisfecha porque con casi una veintena de niños y un pequeño osado grupo de adultos y los entrenamientos personales que la gente me solicita, la escuela no deja de crecer.

Espero algún día ver este esfuerzo materializado en un equipo de entrenadores y colaboradores que impriman el espíritu de Ohana, nadie se queda atrás.

Irala
Roberto Guerra y Paula Irala

Tras unas gafas deportivas polarizadas me sonríe con cercanía, con carisma. Lleva el triatlón en las venas y estoy seguro que su sueño será un referente para nuestro deporte. No mires atrás Paula, no mires a lo que tenías, sino a lo que aún puedes conseguir. Te deseamos toda la suerte del mundo.

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