Foto: Paul Portland Oregon
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Tommy Rivers: solo 44 kilos de peso tras seis rondas de quimioterapia

Hace seis meses los aficionados al trail y a la ultradistancia tuvimos que enfrentarnos a una terrible noticia: el carismático Tommy Rivers sufría cáncer y requería de un trasplante de médula ósea.

Ayer, por fin, tras meses de incertidumbre sobre su estado, para el que los médicos no eran optimistas, hemos sabido un poco más gracias a las palabras de su esposa, Sophie, que ha actualizado las redes sociales.

"Tommy es muy celoso de su vida privada", escribe ella. "Si has tenido la oportunidad de conocerle , sabrás que es introvertido y tímido".

De ahí que a ella le haya costado, en este tiempo, informar de su estado.

Treinta kilos menos de peso

En estos meses, Tommy ha sido sometido a varias intervenciones quirúrgicas, las cuales enumera su esposa con una precisión que da hasta miedo solo escucharlas: intubación ventilatoria, biopsia pulmonar, colocación de protocolo de respiración asistida, traqueotomía, sonda de alimentación gastrointestinal, ventana pericárdica, dos sondas torácicas por colapso pulmonar y múltiples broncoscopias.

Todo, a causa del agresivo cáncer llamado linfoma nasal de células NK/T que le diagnosticaron.

Si todas estas intervenciones no fueran suficiente, según cuenta su pareja y madre de sus dos hijos, Tommy ha sufrido una insuficiencia hepática, una trombosis venosa profunda en el brazo, una úlcera por presión en el sacro en fase tres y dos cepas diferentes de infecciones pulmonares por hongos, así como una infección sanguínea séptica.

"Muchos días fue incapaz de reconocerme o de saber mi nombre", recuerda Sophie.

"Perdió 30 kilos de masa muscular, pasando de 77 kilos a apenas 44", relata. "Tuvo que a volver a aprender a hablar, tragar y masticar".

Afortunadamente, la capacidad de Tommy para luchar y salir adelante ha hecho que, además de conseguir hablar aun conectado a la respiración cardíaca, haya sido capaz de moverse y andar.

"Ha sido el segundo paciente de la historia del hospital que se puso de pie estando conectado a la asistencia cardíaca y a un respirador asistido".

Seis rondas de quimioterapia por el momento

Según podemos leer en la tercera de las publicaciones hechas por Sophie en Instagram, hasta el 21 de septiembre se sometió a tres rondas de quimioterapia, que lograron reducir en un 50% el tumor pulmonar.

Tras ellas, fue desconectado de la respiración cardíaca, y comenzó a tomar pegaspargase, un fármaco de quimioterapia muy potente.

Tras tres semanas en la unidad de trasplante de médula ósea, recibió su cuarta ronda de quimioterapia.

"Era incapaz de sentarse erguido, de desplazarse por sí mismo en la cama e incluso de sostener un teléfono o un bolígrafo", podemos leer.

Afortunadamente, después de esta última ronda fue trasladado a un hospital de rehabilitación, buscando que pudiese ponerse en pie y caminar.

Lo logró al quinto día, desplazándose de la cama a la puerta, ayudado por tres personas y un andador.

Foto: Instagram // Jacob Puzey

Ya está en casa

Tras unos días, el 14 de noviembre volvió a casa, tras cuatro meses de estancia en hospitales. Desde entonces ha recibido otras dos rondas de quimioterapia, y en estos momentos, en los que ha podido recuperarse un poco del esfuerzo, ya no necesita oxígeno y es capaz de caminar pequeñas distancias sin su andador.

En estos momentos tiene un 20% de su capacidad pulmonar, lo que le impide ser apto para un trasplante de médula osea.

No obstante, hay una buena noticia: "en estos momentos no hay rastros del cáncer en su cuerpo, lo que es motivo de celebración".

El futuro, esperanzador

Ahora queda saber cómo recupera, ya que "el agresivo protocolo de quimioterapia, así como los meses de sedación, han causado una importante desnutrición y debilidad".

"Y lo que es peor, el ventilador y las cicatrices relacionadas con el cáncer han provocado graves daños en los pulmones".

Queda por saber cómo evoluciona: "La mala noticia es que sus oncólogos sugieren que, sin un trasplante, tiene un 90% de posibilidades de recaer".

De ahora en adelante, la estrategia es clara por parte de la familia: "recuperar fuerzas y ganar peso en previsión de otro ciclo de quimio, en caso de que recaiga".

"La esperanza es que, en caso de recaída, haya tenido tiempo suficiente para recuperar su fuerza y capacidad pulmonar para soportar otras 4-6 rondas de quimioterapia, seguidas de un trasplante de médula ósea".

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