Salud y Nutrición / Cómo volver a entrenar tras superar una artritis

Cómo volver a entrenar tras superar una artritis

La artritis es por desgracia una enfermedad muy común en la actualidad. Y superarla es complicado, conlleva tiempo, paciencia y cambiar bastantes hábitos en nuestro día a día. Mucha gente que la sufre se ve obligada a frenar en seco su actividad deportiva por los dolores, sobre todo en la bicicleta. ¿Cómo volver a entrenar una vez que, afortunadamente, los síntomas comienzan a mitigarse?

Ante todo paciencia

Pues antes de nada con mucha calma. Está claro que va a ser muy difícil entrenar en los volúmenes e intensidades que se hacía antes del diagnóstico de la enfermedad, pero sí que se puede volver a practicar deporte de tal manera que nos suponga una satisfacción, que al fin y al cabo es por lo que salimos a entrenar, sea cual sea nuestra especialidad.

Si habitualmente salías en bicicleta con un grupo de amigos y eran de los que le daban zapatilla, olvídate al principio de salir con ellos. Busca zonas llanas para empezar a rodar, y si no eras de los que vivían por y para el pulsómetro, simplemente márcate el objetivo de pedalear, sin controlar pulsaciones, ni ritmos, ni kilómetros acumulados. Sal y rueda. Intenta salir un día en fin de semana y si puedes, algún día entre semana. O haz algo de rodillo.

 

Ten en cuenta que al principio va a haber un factor limitante, que es el dolor de culo por la postura, de la que has perdido el hábito. Además habrás perdido flexibilidad, así que lo normal es que te notes un poco incómodo en las primeras sesiones. Así que nuestra recomendación es entrenar como mucho una hora al principio, que te quedes con la sensación al entrar en casa de que podías haber hecho algún kilómetro más. Ya luego irás incrementando volúmenes, tranquilo.

estiramientos
Foto: motustriathlon.com

Haz estiramientos

Además de los rodajes sin pretensiones, estaría bien que te acerques al gimnasio: en primer lugar para nadar un poco, también sin pretensiones, y sobre todo, para estirar. Píllate una buena tabla de estiramientos y dedícale tiempo. Si por naturaleza los triatletas somos bastante remolones con eso de estirar, ahora sí que se torna muy importante. Invierte tiempo sin miedo. Busca pesos moderados y trabaja las articulaciones para ir buscando flexibilidad.

Los ejercicios de elongación o amplitud de movimiento alivian la rigidez y favorecen el movimiento de las articulaciones. Los de fortalecimiento aumentan la fuerza muscular.

Come bien y baja peso

Es posible que fruto de la inactividad hayas cogido algún peso, que afectará a nuestro rendimiento y a nuestras articulaciones: rodillas, caderas, espalda y pies por encima del resto. Así que trata de mantener una dieta sana que conlleve ir bajando poco a poco: te sentirás mejor y a la hora de subirte en la bicicleta verás muy pronto los beneficios.

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